Horror en Brasil: una pareja de jubilados murió tras ser apuñalada en su casa y la empleada doméstica confesó el crimen


El abogado jubilado Cláudio Atala Inácio, de 75 años, y su esposa, Maria Clotilde Moreira Maciel Atala Inácio, de 76, fueron hallados muertos en su casa en Belo Horizonte. Su hijo los encontró fallecidos con múltiples heridas de arma blanca y comenzó la investigación policial que desembocó el arresto y confesión de una joven empleada doméstica que había ido por primera vez al domicilio.

El crimen causa conmoción en Brasil y hasta hace pocas horas la principal sospechosa, Paola Stefany Neto Cirino, de 30 años, se encontraba prófuga, pero fue arrestada el jueves 1° de julio sin oponer resistencia ante las autoridades.

La acompañaba su hijo de 6 años cuando la encontraron en un hotel de Itabira en Mina Gerais, Brasil. Según informa el medio brasileño g1, la mujer había sido recomendada por un familiar para trabajar en la residencia de la pareja y su ingreso al edificio quedó grabado en las cámaras de seguridad la mañana del doble homicidio.

Se la vio saliendo del lugar ocho horas después, vestida con otra ropa y cargando varias bolsas que no tenía cuando llegó. Luego tiró una polera blanca en un container cercano -que luego hallaron y tenía manchas de sangre- y subió a un vehículo que estaba estacionado para darse a la fuga.

Gustavo Barletta, el jefe de la Policía Civil indicó que las víctimas murieron a causa de sus múltiples heridas. Claudio sufrió 17 puñaladas y Maria siete, y ambos cuerpos presentaban indicadores compatibles con intentos desesperados de legítima defensa.

La Policía Civil concluyó que la pareja de ancianos fue víctima de un robo con resultado de muerte y solicitó la detención de Paola. Los ataques comenzaron alrededor del mediodía del lunes 29 de junio.

Cláudio Atala solía salir de casa durante los partidos de la Selección de Brasil, pero esta vez se quedó en el departamento para ver el encuentro mundialista -que esa tarde venció a Japón- porque era el primer día de trabajo de la empleada de limpieza.

Barletta confirmó al mismo medio que durante el interrogatorio, Paola confesó los homicidios. Afirmó que entró al apartamento sin la intención inicial de cometer un robo, pero decidió hurtar objetos de valor al ver los bienes del matrimonio.

“Admite haber tomado todos los artículos que estaban disponibles y que le interesaban, pero afirma que las deudas mencionadas por varios medios de comunicación, ya están pagadas. Declaró que este robo fue solo para cubrir gastos personales y que ya no tiene deudas que pagar”, dijo Barletta.

Cuando le preguntaron por qué cometió los asesinatos, alegó haber sufrido un “ataque psicótico“. En el acta de prisión optó por guardar silencio.

Según el jefe de policía, la sospechosa también declaró que drogó a la pareja con cuatro pastillas de un medicamento que ella misma tomaba y tenía en su cartera, antes de atacarlos con un cuchillo que encontró en su casa.

La acusada dijo que el hombre se despertó e intentó reaccionar, pero lo empujó a la cama y volvió a apuñalarlo. La esposa se despertó y también fue apuñalada. Lavó el cuchillo utilizado en el crimen y lo escondió en el departamento, objeto que será recogido para el análisis forense.

Deudas en apuestas y una internación: los antecedentes de Paola Stefany Neto Cirino

De acuerdo con la Policía Civil, la versión de Paola coincide con las heridas defensivas constatadas por el equipo forense. Después de asesinar a la pareja, se duchó en la misma casa, se cambió de ropa y salió del edificio llevándose consigo bolsos, mochilas y otras pertenencias de las víctimas.

Faltaban relojes, joyas, teléfonos celulares y otros objetos de valor que luego fueron vendidos en el centro de Belo Horizonte antes de la fuga. La policía recuperó los móviles de las dos víctimas y esto reforzó la conclusión de que el crimen tuvo como motivación inicial el hurto de cosas de valor.

Las imágenes de las cámaras de seguridad también muestran un auto estacionado durante unos 15 minutos cerca del edificio. Aunque afirmó que el hombre que la esperaba era simplemente un conductor de un servicio de transporte compartido, su implicación aún está bajo investigación.

Mientras estaba prófuga, la tía de la sospechosa, Nilza Maria Neto, declaró que su sobrina tenía problemas con las apuestas en línea. Según ella, la familia descubrió la situación tras notar cambios en el comportamiento de su Paola y la llevaron a un hospital psiquiátrico en Belo Horizonte, donde comenzó a recibir medicación.

Sin embargo, la tía de la acusada afirmó que el tratamiento no se mantuvo de forma regular. También reveló que la familia reunió 40.000 reales (lo que se traduce en más de 7.600 dólares), para pagarle a un usurero.



Fuente: www.clarin.com

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